construcción con madera


Claves para evitar el deterioro de la madera en fachadas 2

Podríamos describir la madera como un material noble, agradable a la vista y al tacto, que utilizado de forma adecuada logra conferir a la arquitectura un valor añadido, ensalzando la construcción y aportando un carácter de sostenibilidad. Sin embargo, el frecuente deterioro prematuro de las maderas instaladas en exteriores, ha convertido en un riesgo el atrevimiento a utilizar este material en fachadas.

Mientras que en otros países la madera se utiliza con asidua frecuencia, aquí su empleo es más limitado y los resultados son menos satisfactorios. Algunos achacan el rápido deterioro de la madera a condicionantes climáticos, sin embargo las diferencias fundamentales radican en factores ajenos al clima:

  • Los procesos industriales de elaboración de las maderas carecen de los controles necesarios para garantizar la calidad del producto final. Los procesos de corte, secado y tratamiento de las maderas se aceleran para lograr un mayor beneficio, repercutiendo negativamente en la calidad del producto final.
  • Debido al escaso empleo de este material en las últimas décadas, apenas existen técnicos cualificados con experiencia en instalación de maderas en exterior. (lo habitual será encontrarse con carpinteros acostumbrados a instalar carpintería interior, montando por primera vez una fachada exterior).
  • No se realiza el mantenimiento periódico habitual de las maderas, acelerándose su deterioro.

Uno de los factores más importantes para que el resultado final de la instalación de madera sea satisfactorio vendrá determinado por el proceso de industrialización de la materia prima, el cual deberá de ser realizado por empresas especializadas, que cumpliendo con las normativas de reforestación, deberán esmerar el cuidado en las distintas fases del proceso, y especialmente en los siguientes:Hotel en Escocia (más…)


¿Por qué no se construye más con madera?

Todos estamos de acuerdo en que la madera es un material noble, agradable al tacto, resistente y con mayores propiedades aislantes que el hormigón o el ladrillo,  sin embargo su uso en la construcción lo limitamos a encofrados, construcciones auxiliares, carpinterías y acabados interiores. La falsa creencia de que se trata de un material no apto para exteriores, quizás debido a un mal empleo motivado por la falta de experiencia, ha llevado a limitar su empleo.

Recién llegado de viaje por Noruega, me sorprende que con un clima bastante más extremo que el nuestro, la mayoría de las edificaciones utilicen como base este material. Construcciones centenarias sobreviven al paso del tiempo mientras que nuestros edificios construidos con materiales “modernos” no durarán más dos o tres generaciones.

El empleo racional de la madera evitando deforestaciones al alternar las talas con la plantación de árboles, permitirá convertir la construcción con madera uno de los sistemas de construcción más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.