Ines


C.R.I.S.I.S.

Cada Repetición Incesante Supone Irritarme Soberanamente.
 
¿Quién no está cansando de escuchar incesantemente la palabra CRISIS? No hace tanto, cuando dos personas se saludaban e intecambiaban los cordiales “Hola, ¿qué tal?” a continuación era inevitable intercambiar sendos comentarios sobre la predicción meteorológica. Ahora ya no. La crisis es el tema manido de relleno en conversaciones. Ese en el que todos tenemos algo que decir. Es el tema de moda, mal que nos pese.
 
La crisis existe, es una realidad indiscutible. Pero, el abuso que se está haciendo de ella en todos los aspectos es harto cansino. Cualquier medio de comunicación dedica un muy valioso espacio, en términos publicitarios por ejemplo, al tema de moda. Si bien, su obligación es informar y hasta ahí no hay nada que objetar pero, ¿hasta que punto es información o cuándo se sobrepasa al exprimir la susodicha en reportajes de situaciones personales y particulares afectadas por la crisis?
 
Todos a nuestro alrededor conocemos a quien la crisis le ha afectado directamente en el ámbito laboral. Además, todos hemos echado cuentas mentalmente de los recortes domésticos y de ocio que tenemos que hacer hasta que pase la tempestad económica. Pero, por otro lado, se ven algunos abusos empresariales en aras de unos ajustes porque, cómo no!, estamos en crisis. Argumento irrefutable, amén. 
 
Señores míos, concluyo que si bien es verdad que hay crisis, no es menos cierto, que la saturación que supone escuchar la palabra crisis a lo largo del día (hagan la prueba y cuenten) produce un desasosiego infinito, que habría que contrarrestrar con noticias positivas y motivadoras, y sobre todo, de iniciativas a solventar la misma. De todas formas, la crisis hay que pasarla, es como la gripe.
Crisis

Centros Comerciales, Nuevos Microscosmos

Microscosmo, según la RAE, es el hombre concebido como resumen completo del universo o macrocosmo. Es decir, pequeño universo frente al universo en su totalidad. A un lado, las consideraciones filosóficas de esta acepción y, en un intento de reconducirla a la rutina de la vida diaria que nos afecta mucho más directamente, podría decirse que los centros comerciales son actualmente ese paso intermedio entre el hombre como pequeño universo y el macrocosmo, o eso pretenden las grandes empresas promotoras de estas áreas comerciales. 
Centro Comercial Pedregal, Mexico

Centro Comercial Pedregal, Mexico

Un Centro Comercial es ese área cuya intención es que a modo particular, con familia o amigos cada uno pueda saciar sus necesidades de consumo, entretenimiento o, lo que comunmente se llama “pasar el rato”. Poniendo al servicio del cliente todo lo necesario para hacer acogedora su visita: facilidad de aparcamiento, diversidad comercial, ambiente agradable, una temperatura idónea, seguridad, limpieza, guarderías para niños o diversas actividades lúdicas que le aporten un “extra” al mero hecho de consumir por consumir.

En una pequeña ciudad en la esquina noroeste de la península ibérica, parece que, como la pólvora, se ha descubierto la fuerza de atracción de estas áreas comerciales y en muy pocos años se ha extendido la promoción y comercialización de estas áreas. Sin mencionar su rentabilidad económica. Con este crecimiento fulgurante son el nuevo activo urbanístico, con todo lo que ello significa.

Si bien, son estas promociones comerciales lo que ayudan a traer a la ciudad diversidad de firmas comerciales que de otra forma, tardarían en llegar, contrasta con la tradicional costumbre de ir al comercio de siempre. Cuán agradable es pasear por las calles, ver escaparates, entrar en el comercio pequeño de atención más personalizada y hacer esa parada en el agradable café al final de la calle. Todo para meterse en esos universos comerciales que funcionan con un engranaje perfecto para el bienestar del cliente.

Como las masas, el público y el cliente en particular es tan diverso, estos pequeños macroscomos o grandes microscomos son necesarios. Sin embargo, aunque reconozco que he visitado y he comprado en todos los centros comerciales de esta ciudad de la esquina noroeste de la península ibérica y, es por eso y debido a eso que defiendo firmemente el placer del paseo, del aire fresco y de los escaparates de la calle.