fachada ventilada


Uno de los aspectos fundamentales en el debate arquitectónico actual, tiene que ver con todo lo relacionado con temas medioambientales y con la eficiencia energética. Se da por hecho que los edificios que construyamos deberán ser más racionales en la búsqueda del menor consumo energético, por lo que debemos utilizar los sistemas constructivos más adecuados  para llevar a buen fin dicha búsqueda. Habrá que tratar de utilizar en la medida de lo posible materiales que ayuden a este mismo objetivo, además de ser materiales cuyos procesos de fabricación supongan el menor impacto posible sobre el medioambiente y permitan su posterior reciclaje.

Pues bien, nos gustaría hacer hincapié en un sistema constructivo, que si bien no constituye ninguna novedad, todavía es bastante minoritario en la construcción de vivienda unifamiliar, debido a lo reacio que suele ser este mercado a las novedades. Se trata de la fachada ventilada, un sistema constructivo que en función del material de acabado elegido no tiene porqué ser caro, y que sin ninguna duda mejora el comportamiento energético de cualquier edificio, además de ofrecer bastantes ventajas si lo comparamos con la fachada tradicional de dos hojas con cámara de aire. Por otro lado, consideramos que si hay un clima para el que nos parece de lo más conveniente este tipo de fachada es el que tenemos en nuestra comunidad, con los elevados índices que humedad que padecemos a diario.

A modo de esquema-resumen citaré a continuación las ventajas por las que consideramos este sistema constructivo beneficioso:

–       Ahorro energético: La cámara de aire ventilada mejora el comportamiento térmico del edificio tanto en los meses fríos como en los cálidos, por lo que el ahorro se reflejará no sólo en calefacción sino también en refrigeración.

–       Mejor comportamiento ante la humedad: Se evita la entrada de agua protegiéndonos ante humedades y hongos, evitándose las condensaciones superficiales de los materiales y las intersticiales del cerramiento, y reduciendo a lo mínimo posible los puentes térmicos.

–       Mejor comportamiento acústico: La cámara de aire ventilada incrementa el aislamiento acústico con respecto al exterior utilizando los materiales adecuados además de reducir también los puentes acústicos.

–       Adecuado para rehabilitación: Dado que en muchos casos se puede utilizar sin necesidad de eliminar el paramento existente, evitando la producción de residuos y pudiendo realizarse la obra desde el exterior.

–       Ahorro económico: Se disminuye el consumo energético de forma considerable, tanto en invierno como en verano, además de reducirse los costes de mantenimiento.

–       Fácil sustitución: Se trata de un sistema constructivo fácil de reparar en caso de desperfectos.

–       Beneficios medioambientales: La reducción del consumo energético es un claro beneficio para el medioambiente con la consiguiente reducción de emisiones de CO².

–       Alternativas de acabado: Este sistema permite multitud de posibilidades de acabado, desde acabados  metálicos como el aluminio o el zinc, a madera en distintos formatos pasando por paneles de hormigón polímero, paneles de cemento reforzado, chapas perforadas, vidrio, fachadas cerámicas, distintos tipos de piedras etc. Esto nos permitirá elegir el más adecuado en cada caso con fachadas más o menos ligeras y según el tipo de anclaje utilizado también se podrán obtener resultados diferentes (anclajes fijos u ocultos).

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