El peligro de los proyectos y direcciones de obra “low cost”


Uno de los problemas que conlleva la actual crisis en el sector de la construcción son las tentadoras ofertas por parte de algunos técnicos, proponiendo honorarios realmente bajos que aparentemente no cubren los gastos profesionales. Se convierte en habitual perder un proyecto porque el promotor ha conseguido una oferta a mitad de precio.

El otro día llegaba a mi conocimiento una oferta de honorarios para redacción de proyecto y dirección de obra de una vivienda unifamiliar de 250 m² por un importe total de 2.200 €. Si tenemos en cuenta que el Colegio de Arquitectos cobra al técnico una media de 600 € por el visado y los gastos del Seguro de Responsabilidad Civil rondan los 550 €, tendremos un beneficio bruto por este trabajo de 1.050 €, con los cuales para realizar correctamente el trabajo ofertado, el técnico deberá al menos emplear 2 ó 3 meses de su tiempo en redactar el proyecto, y durante la ejecución de la obra, 10 meses mínimo, deberá realizar al menos una visita semanal a obra, asimismo a dicho importe deberá deducir los gastos de encarpetado del proyecto (una media de 200€), así como la parte proporcional de alquiler del local, electricidad, teléfono, gasolina y amortización del vehículo, autónomos, … con lo cual si sumamos todos los gastos necesarios para ejercer la profesión, la cuenta resultará negativa.

En realidad estos precios tan reducidos únicamente pueden responder a las siguientes posibilidades, bien aisladas o combinadas:

No realizar el trabajo correctamente

  • Proyectos “fotocopiados”, inadecuados a las necesidades de la propiedad, no adaptados a la parcela y sin tener en cuenta orientaciones, vistas, …
  • Proyectos poco desarrollados, carentes de la información necesaria para la correcta realización de la obra, que ocasionarán un incremento del coste de la construcción.
  • Dirección de obra inexistente, al no aparecer por la obra.

Cobro de comisiones a constructoras y subcontratas
Por desgracia para el sector, en los últimos años y acelerado por la situación actual, por parte de algunos técnicos, se ha extendido el lamentable hábito del cobro de comisiones por recomendar a determinadas empresas, con lo cual en este caso el técnico obtendrá un complemento económico (en sobre), ajeno al conocimiento de la propiedad y que ocasionará las siguientes consecuencias:

  • Incremento del coste de la obra, puesto que el importe que recibe el técnico, se verá incrementado en el importe de la obra.
  • Menor control, puesto que la empresa estará comprando al técnico.

No contratar el SRC
Existen Técnicos que al objeto de abaratar la dirección de obra, en contra de la normativa colegial y poniendo en peligro la seguridad de la obra, no contratan el Seguro de Responsabilidad Civil Obligatorio.

Regalar el trabajo
Por motivos familiares, sentimentales, humanitarias, … o de cualquier otra naturaleza, el Técnico decide regalar su trabajo. Si tienes la suerte de contar con alguien que te regale su trabajo y dinero, asegúrate previamente de que va a ser un buen profesional cumpliendo con sus obligaciones, puesto que si no es así, acabarás lamentando la elección de esta opción.

Por todo ello recomendamos que ante una oferta de honorarios excesivamente económica se desconfíe de que el trabajo profesional responda a los criterios de calidad necesarios. Tened en cuenta que el supuesto ahorro inicial que supone unos honorarios reducidos se transformará seguramente en un encarecimiento de la obra y una menor calidad de la misma.

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