Suelo técnico elevado (STE) 1


 

Con motivo de la obra que estamos construyendo en Vigo, la reforma y ampliación de una nave industrial para convertirla en un centro tecnológico, nos parece interesante comentar en nuestra web, las ventajas que aporta una solución constructiva que estamos utilizando en la obra citada, el suelo técnico elevado (STE).

Se trata de una solución cada vez más extendida en la tipología de edificio que nos ocupa, los edificios de oficinas, y lo hace como respuesta a la necesidad de ocultar un número de instalaciones cada vez mayor en las zonas de trabajo, salas de reuniones y salas técnicas de este tipo de edificios.

Este tipo de suelos están formados por dos partes fundamentales, los paneles, normalmente de dimensiones estándar de 60×60 cm y la estructura que los sustenta, que dependiendo de la marca, puede estar formada por pedestales de acero galvanizado, regulables en altura, sobre los que apoyan directamente los paneles, o bien por estos pedestales más una estructura de travesaños, también de acero galvanizado, atornillados a la cabeza del pedestal, y que dotan al pavimento de una mayor estabilidad y resistencia.

Existen multitud de marcas en el mercado que ofrecen distintos tipos de suelos técnicos elevados, si bien podríamos agruparlos en tres grandes grupos en función del tipo de panel que utilizan:

  • Panel con núcleo de aglomerado de madera. Compuestos por madera aglomerada ligada con resinas de altas prestaciones. El revestimiento inferior suele ser de aluminio o acero y suelen estar canteados con PVC en todo su perímetro como protección ante humedades y daños. El acabado superficial varía en función de las necesidades del cliente (gres porcelánico, textil, linóleo, PVC…)
  • Panel con núcleo de sulfato cálcico. Formados por un alma mineral de una sola capa a base de sulfato cálcico de alta densidad. El revestimiento inferior, el canteado y el acabado superior permiten las mismas posibilidades que en el caso anterior.
  • Paneles de acero con núcleo interior de cemento. Se trata de losetas que presentan una gran resistencia tanto a golpes como a grandes cargas, con respecto a los dos anteriores. Los acabados superficiales pueden ser del mismo tipo que en los casos anteriores.

Las ventajas que nos aporta la utilización de este tipo de suelos técnicos elevados, en relación con los suelos convencionales podrían resumirse en las siguientes:

  • Ocultación de las instalaciones bajo el pavimento, permitiendo adaptar la altura a las necesidades de espacio que se prevean, lo que supone también una mejora estética del espacio.
  • Movilidad del sistema en caso de cambio en la ordenación del uso del espacio.
  • Mejora de la accesibilidad a las instalaciones ya que las losetas son fácilmente desmontables mediante ventosas.
  • Facilidad para la colocación de registros de instalaciones en cualquier punto. Estos registros pueden ser cajas de instalaciones que contengan los mecanismos.
  • Permite el intercambio de piezas de una forma sencilla, el cambio en el número y ubicaciones de los puestos de trabajo etc.
  • Mayor rendimiento en la colocación frente a los pavimentos convencionales, en torno a 40 m²/día aproximadamente.
  • Facilidad de modificación estética del pavimento, al permitir sustituir los paneles de medidas estándar por otros de acabado diferente.
  • Facilidad de mantenimiento del pavimento, pudiéndose sustituir las losetas en cualquier momento de manera sencilla y limpia.

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Una idea sobre “Suelo técnico elevado (STE)

  • Julián

    Buenos días,

    Me parece una solución más que aceptable y muy práctica, aunque me surge una duda al respecto, estando en un entorno lluvioso como aseguran evitar que la instalación quede inutilizada cuando exista inundación o se moje de manera considerable, han establecido algún sistema de impermeabilización o sistema tanto pasivo como activo para evitarlo.

    Saludos