forjado sanitario ventilado


Ventilación del forjado sanitario 2

Mediante la correcta ventilación de un forjado sanitario conseguiremos eliminar la humedad y el gas radón que se acumula bajo el mismo.

El gas radón es un gas radioactivo generado por algunas rocas del interior de la corteza terrestre, que transportado por las capas del terreno, invade las viviendas a través de grietas y orificios de sótanos y subsuelos. En la atmósfera el gas radón se diluye en el aire, alcanzando bajas concentraciones, sin embargo en un espacio cerrado, como una vivienda, este puede acumularse alcanzando altas concentraciones y aumentando el riesgo de afecciones pulmonares. Una adecuada ventilación permite la expulsión a la atmósfera del gas radón y con ello el peligro que supone para la salud.

Ventilar un forjado sanitario permitirá también eliminar la humedad que se acumula bajo el mismo, evitando que por capilaridad se transmitan humedades al interior de la vivienda. Un ejemplo que nos muestra de forma evidente la necesidad de ventilar sería la diferencia entre colocar boca abajo un vaso recién lavado sobre una superficie lisa o sobre una superficie que permita una cierta ventilación, en el primer caso al no permitir la entrada de aire, las acumulaciones de humedad en las paredes interiores del vaso se mantendrán durante días, mientras que con un mínimo de ventilación el agua desaparecerá en poco tiempo.

Proponemos dos opciones para sacar al exterior el aire de bajo el forjado.

Opción 1, las salidas de ventilación se disponen en la fachada de la vivienda, instalando una malla aintiinsectos y rejillas que ocultan los tubos.

Opción 2, las salidas de ventilación se realizan a través de arquetas instaladas en el terreno, con tapa de rejilla para permitir la ventilación. Estas arquetas deberán estar conectadas a la red de recogida de aguas pluviales.

El área de los conductos de ventilación vendrá determinada por las indicaciones del CTE DB HS 1, para ello será  suficiente con la  ejecución de pases de diámetro 80/120 mm., en la proporción de uno cada 3,50/4,00 m. Los orificios de ventilación deberán que ser colocados preferiblemente a la cara sur de la edificación (cara más caliente) respecto de la cara norte (cara más fría) de modo que se genere una ventilación por tiro natural. En el caso que haya zonas del forjado separadas entre ellas por vigas de cimentación no perimetrales, será necesario conectarlas entre sí mediante pases similares a las salidas exteriores.


Forjado sanitario ventilado o losa de cimentación? 6

En vivienda unifamiliar, cuando el  sistema estructural se basa en muros de carga, numerosas veces hemos proyectado como elemento de cimentación losas de hormigón con espesores a partir de 25 cm, resulta una solución más económica que un forjado sanitario tradicional y convenientemente ejecutada y aislada no presenta ningún problema de impermeabilización.

 

Sin embargo con la entrada en vigor de las “Normas do Hábitat Galego” (Decreto 262/2007) y teniendo en cuenta la obligación que nos imponía de separarnos del terreno al objeto de disminuir el riesgo de humedades y de ventilar para eliminar la posible contaminación de la vivienda por gas radón procedente del terreno, en su día comenzamos  a proyectar forjados ventilados realizados mediante elementos de polipropileno empleados a modo de encofrado perdido y armados con vigas de cimentación bajo los muros de carga.

Consideramos que este sistema mejora el aislamiento de la vivienda y correctamente ejecutado no debe suponer un incremento de coste de la cimentación.

Con la reciente aprobación de la nueva Normativa de Habitabilidade  “NHV10” que sustituye a las Normas do Hábitat Galego, ha desaparecido la obligatoriedad de realizar forjados ventilados, sin embargo, la opción de realizar un forjado sanitario ventilado mediante piezas de polipropileno la seguiremos utilizando siempre que el diseño nos lo permita.

En las fotos se muestra una cimentación ventilada realizada con piezas Módulo Soligú de Daliforma