proyecto arquitectónico


Contenido de un proyecto arquitectónico 8

A modo de ejemplo gráfico mostramos a continuación todos y cada uno de los documentos que componen el proyecto básico y de ejecución de una vivienda unifamiliar.

MEMORIA: En esta documentación se describe y justifica el contenido del proyecto, así como el cumplimiento de todas las normativas que lo atañen.

LISTADOS DE CÁLCULO: Se adjuntan al proyecto una serie de listados que justifican el cálculo estructural de la edificación, así como muestran los resultados obtenidos.

PLIEGOS DE CONDICIONES: Se trata de una serie de especificaciones generales tanto a nivel de clausulas administrativas como características técnicas mínimas que deben reunir los materiales, equipos o instalaciones. Suelen fijar una serie de criterios que en caso de conflicto durante el transcurso de la obra, podrá ser de gran utilidad su existencia. A mayores de estas clausulas, consideramos importante previo al comienzo de la obra, la propiedad firme un contrato con la empresa constructora o en el cual de detallen y concreten las clausulas administrativas específicas para dicha obra, nosotros acostumbramos a inspeccionar dicho contrato y recomendar la inclusión de algunas cláusulas como plazos, penalizaciones, …

ESTUDIO BÁSICO DE SEGURIDAD Y SALUD: Tal y como exige la legislación vigente, el proyecto se deberá acompañar de un Estudio de Seguridad y Salud que recoja todos los posibles riesgos así como las medidas de seguridad a adoptar durante el transcurso de la obra. En el caso de una vivienda unifamiliar de coste inferior a 450.000€ en la cual intervengan menos de 20 trabajadores simultáneamente, se redactará un Proyecto Básico de Seguridad y Salud, más sencillo.  Para la ejecución de la obra, la propiedad deberá designar un Técnico Coordinador de Seguridad, que será la persona encargada de vigilar que se cumplan las medidas de seguridad necesarias.

MEDICIONES Y PRESUPUESTO: Es la parte más importante del proyecto, se desarrolla por partidas conteniendo las descripciones técnicas necesarias y la valoración de las mismas. Deberá servir de base para que los constructores presupuesten la obra sin alterar los criterios de valoración aquí establecidos, posteriormente, durante el transcurso de la obra y mediante certificaciones periódicas,  se realizará el pago de las unidades de obra ejecutadas.

Es muy importante que recoja todas las unidades de obra necesarias para la ejecución, con una correcta descripción y medición, logrando de este modo evitar posibles fisuras que algunos constructores aprovecharían maliciosamente para incrementar el coste de la construcción.

El presupuesto que se refleja en el proyecto no se corresponde con el coste real de las obras puesto que este se ajusta a los baremos colegiales, con un valor generalmente inferior al coste real de construcción. No obstante, basándonos en los precios de obras anteriores, nosotros realizamos una estimación del coste real de las obras que nos servirá como base para analizar las ofertas y asesorar a la propiedad a la hora de elegir al constructor. Una práctica que considero deberían realizar todos los técnicos.

PLANOS: Definen gráficamente la obra y deberán servir para su construcción. Se realizarán todos los planos necesarios para permitir interpretar gráficamente lo proyectado. No recomendamos realizar un número excesivo de planos que posteriormente generarían confusión en obra. Es importante que no existan discrepancias entre los planos, las mediciones y el resto de la documentación de proyecto, evitando de este modo futuros problemas.

En vivienda unifamiliar, cuando el tamaño de la vivienda nos lo permite, teniendo en cuenta el empleo de escalas que no impidan la interpretación de los planos en obra, acostumbramos a realizar planos en formato A3 y A3 alargado que doblados encarpetamos en formato A4,  de este modo incrementamos el número del planos pero facilitamos la reproducción de los mimos y evitamos su extravío. Tanto en los planos como el resto de la documentación del proyecto dejamos libre un espacio de 2,2 cm en el margen lateral derecho, que utilizarán los servicios de visado electrónico del colegio de arquitectos para situar los sellos de visado.

Urbanismo:

Arquitectura:

Construcción:

Estructura:

Instalaciones:

Garaje:

 


El valor de un buen proyecto

¿A que parece obvio? La importancia del proyecto como primera de las fases necesarias para llevar a buen puerto la aventura de construir, no parece algo ni siquiera discutible, ya se trate de construir un hospital, un aeropuerto, un parque de bomberos, una granja de visones o, por supuesto, una vivienda. Pues la experiencia profesional pone de manifiesto una y otra vez que, al menos en esta sociedad, no sólo no se le otorga la importancia que debiera sino que en muchas ocasiones, se le reduce a poco más que un mero trámite burocrático, uno más de los infinitos requisitos que la administración exige para poder construir una vivienda. Ni que decir mi opinión al respecto, craso error. Craso error en el inicio de la aventura y por lo tanto aventura avocada irremediablemente al fracaso. 

El problema de no valorar el proyecto como se merece se traduce en la actitud que se toma ante él, simplificando ¿cuál es el mejor proyecto?, el más barato. Si considero que forma parte del engorroso papeleo y no le reconozco otras virtudes intentaré pagar por él la menor cantidad posible. Razonamiento lógico. 

Ahora bien, esperar sentado a que entre por la puerta el cliente que sí valora el proyecto, y por tanto el trabajo de arquitecto, que por supuesto también los hay, no me parece que sea la actitud correcta. Al contrario, considero que es parte de nuestro trabajo hacerle ver al cliente su importancia, que si parece obvia, no debería resultar complicado hacerla visible. Por supuesto, entran aquí en juego multitud de factores, la capacidad de convicción y de comunicación por ambas partes, las ganas de escuchar al otro y muchas otras, pero habrá que intentarlo. 

Creo sinceramente que no hay mejor forma de conseguir que un cliente deje de pensar que el mejor proyecto es el más barato, que mostrarle todas las ventajas que tiene afrontar esa aventura de construir una vivienda, estudiando todas las variables que tienen que ver con su parcela, con sus necesidades, con el entorno, con su forma de vida, con la economía de construcción, con el estudio energético, esto es ni más ni menos lo que significa hacer un proyecto. Se trata de mostrarle como haciendo las cosas de esta manera no sólo se conseguirá un resultado claramente mejor, desde todos los puntos de vista (Integración, funcionalidad, volumen, estética…) sino que además un buen proyecto suele aspirar a la optimización de la construcción, lo que se traduce en una optimización de la economía. 

El valor de un proyectoPor esto considero que  dedicarle tiempo a la elaboración del proyecto supone una inversión que se materializa en un mejor resultado y esto requiere una maduración y dedicación que por supuesto no se consigue dándole el valor de trámite e intentando conseguirlo en el menor tiempo posible y al precio más barato que se pueda, al contrario, es esta actitud la que, por norma, acaba provocando incrementos de coste, por no haber previsto con antelación, todos los problemas constructivos de cuyo estudio se encarga un buen proyecto. 

Resumiendo, habrá que conseguir que se deje de considerar que el proyecto no es más que un montón de papeles, de todos es sabido que el papel lo aguanta todo, y se pase a ver como lo que realmente es, el instrumento necesario para el desarrollo de la construcción e imprescindible en la búsqueda del buen resultado final, desde todos los puntos de vista y enfoques que le queramos dar.