Archivo de la Categoría “AD+ arquitectura”
Mar
05
2010
Forjado sanitario ventilado o losa de cimentación?Escrito por Javier en AD+ arquitectura, Construcción, tags: forjado sanitario ventiladoEn vivienda unifamiliar, cuando el sistema estructural se basa en muros de carga, numerosas veces hemos proyectado como elemento de cimentación losas de hormigón con espesores a partir de 25 cm, resulta una solución más económica que un forjado sanitario tradicional y convenientemente ejecutada y aislada no presenta ningún problema de impermeabilización.
Sin embargo con la entrada en vigor de las “Normas do Hábitat Galego” (Decreto 262/2007) y teniendo en cuenta la obligación que nos imponía de separarnos del terreno al objeto de disminuir el riesgo de humedades y de ventilar para eliminar la posible contaminación de la vivienda por gas radón procedente del terreno, en su día comenzamos a proyectar forjados ventilados realizados mediante elementos de polipropileno empleados a modo de encofrado perdido y armados con vigas de cimentación bajo los muros de carga. Consideramos que este sistema mejora el aislamiento de la vivienda y correctamente ejecutado no debe suponer un incremento de coste de la cimentación. Con la reciente aprobación de la nueva Normativa de Habitabilidade “NHV10” que sustituye a las Normas do Hábitat Galego, ha desaparecido la obligatoriedad de realizar forjados ventilados, sin embargo, la opción de realizar un forjado sanitario ventilado mediante piezas de polipropileno la seguiremos utilizando siempre que el diseño nos lo permita. En las fotos se muestra una cimentación ventilada realizada con piezas Módulo Soligú de Daliforma
Feb
12
2010
Sistema de puerta corredera empotrada en techoEscrito por Javier en AD+ arquitectura, Tecnología, tags: herrajes puertas correderas
Se adjunta el enlace a la ficha técnica del fabricante, donde se muestra el proceso de montaje y desmontaje del herraje.
Feb
04
2010
Iluminación y arquitecturaEscrito por Miguel en AD+ arquitectura, tags: Arquitectura, iluminacionEstamos construyendo nuestra vivienda. Si lo hemos hecho bien, le habremos dado muchas vueltas, habremos analizado los pros y contras de multitud de factores que intervienen en el proceso de proyectar. Por supuesto estudiaríamos el soleamiento, dándole mucha importancia a la luz natural, como no podía ser de otra manera, y esta tendrá seguramente mucho que ver con la forma, con la ubicación en la parcela, con las alturas, habrá sido, al fin y al cabo un condicionante importante en el resultado final. En la mayoría de los casos quedaremos una mañana con el electricista en la obra y en un par de horas decidiremos los puntos de luz y el tipo de iluminación de la vivienda. Aunque parezca mentira es lo que ocurre en la mayoría de los casos, lo que supone una clara contradicción con lo anterior. Si damos por supuesta la importancia de la luz natural a la hora de proyectar una vivienda, por qué no hacemos lo mismo con la luz artificial si, como sabemos, hay tantas horas de luz como de falta de ella, e incluso más horas de falta de luz e determinados meses del año, además de que, en muchos casos, las horas en las que se habita la vivienda son precisamente en su mayoría, horas de ausencia de luz natural. La luz artificial estará por tanto presente durante muchas horas del día y condicionará los espacios hasta el punto de modificarlos. Al igual que la luz norte aporta matices distintos a la de cualquier otro punto cardinal, haciéndola adecuada para algunos espacios y poco convenientes para otros, al igual que los distintos materiales y sus acabados pueden llegar a dar una apariencia completamente distinta a una estancia, pensemos en como simplemente el color de la pintura puede aumentar o reducir el tamaño, al menos aparentemente, o en como puede aportar calidez o frialdad en función del color y el tono elegidos, pues de la misma forma la luz artificial también condicionará el resultado final de un espacio. Conseguir el objetivo que se busca no es tarea fácil, al tratarse de un tema muy específico y por supuesto complejo, dada la enorme cantidad de posibilidades que se nos presentan. Por ello parece cuando menos razonable dejarse aconsejar por un profesional, que nos aportará las soluciones para conseguir el objetivo deseado. Si bien, como punto de partida, hay dos aspectos fundamentales para decidir y solucionar. Por un lado hay que decidir la forma de iluminar cada una de las estancias, barajando todas las posibilidades: lámparas colgadas del techo, empotradas, apliques de pared, proyectores, iluminación indirecta, lámparas de suelo y muchas otras más. Esto lo deberíamos hacer teniendo en cuenta los diferentes tipos de iluminación que según su funcionalidad y necesidades específicas se podrían agrupar en cinco:
Luego habrá que decidir el tipo de luminaria para cada caso, y aquí todavía es más importante el asesoramiento profesional: incandescente, fluorescente, halógenas, leds, mercurio, halogenuros metálicos, vapor de sodio etc y cada una de ellas con sus diferentes potencias. En definitiva, se trata de un tema lo suficientemente importante y lo suficientemente complejo como para tenerlo muy en cuenta y como para contar con el asesoramiento adecuado. Tras 8 años regreso de viaje al Ecuador, un país fácil a descubrir, económico, de gentes amables y paisajes deslumbrantes. Hoy me encuentro un país en claro progreso, pistas que han pasado a ser carreteras, ríos que ya se cruzan mediante puentes, calles más limpias, viejos autobuses en extinción, policías menos corruptos. Un joven gobernante ha generado expectaciones, alegrías y decepciones, una política más social, ricos que ya pagan impuestos, ayudas a la pobreza y a la construcción de vivienda, medidas que no gustan a todo el mundo, difíciles de controlar, pero que contribuyen al avance. Deliciosa, crítica, luminosa, ácida por momentos, desordenada, inteligente, es la obra de un conocido.
Dic
08
2009
Energía solar pasiva, base de una arquitectura sostenibleEscrito por Javier en AD+ arquitectura, Construcción, tags: arquitectura sostenible, energía solar pasivaMotivados por el evidente cambio climático y el incremento del precio de los carburantes fósiles, las sociedades consumistas han comenzado en pequeña medida a preocuparse por lograr una arquitectura más sostenible que respete el medio ambiente y aproveche los recursos naturales sin agotar sus límites de renovación, preservando de este modo los recursos para las futuras generaciones. Después de haber sufrido varias décadas de retroceso con la llegada del “progreso” a la construcción, valores como los condicionantes climáticos y los ecosistemas del entorno en el que se construyen los edificios vuelven a tenerse en cuenta al objeto de obtener el mayor rendimiento con un menor impacto. Se vuelve a priorizar la utilización de la energía solar pasiva en el diseño de las edificaciones. A la hora de realizar el diseño de una edificación, factores como la orientación, la morfología, los materiales a emplear y la ubicación en el terreno nos permitirán aprovechar al máximo los rayos solares para calentar el interior y protegernos de ellos para evitar sobrecalentamientos, permitiendo mantener unas condiciones de bienestar en el interior de los edificios y reducir al el uso de sistemas de climatización tradicionales.
En la vivienda representada hemos proyectado un salón-comedor de doble altura orientado hacia el sur que se corresponde con la zona de disfrute de la parcela. Si bien la disposición de estos grandes ventanales podría convertir el interior de la vivienda en un invernadero con el consiguiente sobrecalentamiento durante la época estival, la disposición de unas económicas lamas de madera en los ventanales superiores permite regular el paso de los rayos solares, evitando soleamiento interior durante los meses de verano y permitiendo el soleamiento en los meses más fríos, sin impedir la visión hacia el exterior. En los ventanales inferiores que facilitan el acceso al exterior, se proyecta una pérgola que cubierta mediante toldos correderos en verano, impide la exposición directa del sol y genera un espacio de sombra exterior, y plegados en invierno permiten la entrada de los rayos solares. Al objeto de evitar el enfriamiento durante la noche se poryectan persianas motorizadas que limitarán la pérdida calorífica debida a la gran superficie acristalada. El empleo del sol como fuente de energía es tan antiguo como la necesidad del ser humano de construir. Tener en cuenta el empleo de la energía solar pasiva durante la fase de proyecto no supondrá incremento en el coste final de la obra y permitirá lograr una vivienda más confortable con un menor gasto energético en sistemas de calefacción.
Nov
27
2009
Elección de la carpinteríaEscrito por Javier en AD+ arquitectura, Tecnología, tags: carpinteríaDentro de las múltiples dudas que nos pueden surgir a la hora de decidir los acabados de una vivienda está la elección del tipo de carpintería. PVC o aluminio son los materiales más usuales y a los que tendremos que acudir si nuestro presupuesto es ajustado, aunque la madera, algo más cara también sería una posibilidad a tener en cuenta. Existen muchos factores que pueden influir a la hora de tomar la decisión. Si nuestro criterio es el respeto por la naturaleza y la preocupación por la sostenibilidad, deberíamos tener en cuenta: El coste de producción, el PVC y aluminio son materiales que consumen elevados recursos energéticos durante su elaboración, siendo la madera una materia prima renovable con un reducido coste de producción, ideal si no fuese por culpa de los especuladores arrasan con bosques sin realizar ningún tipo de reforestación. La Biodegababilidad, la madera es el único material biodegradable. Reciclabilidad, una vez finalizada la vida útil de la carpintería, madera y aluminio son dos materiales fácilmente reciclables, mientras que el PVC presenta mayores dificultades para su reciclado. Aislamiento térmico, aunque con la inclusión de la rotura de puente térmico en las perfilerías de aluminio, el aislamiento de este material ha incrementado notablemente, PVC y madera duplican aproximadamente el aislamiento del este. Quede claro que el aislamiento térmico de una ventana está definido por la perfilería y el acristalamiento que elijamos. Si nuestra preocupación es la futura despreocupación, hemos de tener en cuenta: El Mantenimiento, la madera es el material que presenta mayores costes de mantenimiento al ser necesario aplicar un tratamiento superficial con cierta periodicidad (de 2 a 5 años), mientras que aluminio y PVC requieren una simple limpieza y con el paso de los años, algún pequeño ajuste de herrajes. Si lo que nos preocupa es la estética, entramos en el territorio del gusto y la sensación personal, y como sobre gustos no hay nada escrito, nos basaremos en la sensación táctil y visual que nos aporte a cada uno. De todos los factores se nos puedan ocurrir a la hora de elegir la carpintería, el más importante es el precio, y en este aspecto, aluminio con rotura de puente térmico y PVC, con acabados habituales tienen precios similares, mientras que la madera eleva el coste final. Si bien existen soluciones en PVC ó aluminio con acabados imitación a madera que encarecen el producto y no dejan de ser imitaciones. En cuanto a la experiencia personal, me inclino por el aluminio rpt, las perfilerías son más esbeltas y permiten una mayor luminosidad, no tiene la sensación táctil del plástico y en acabados lacados presenta unos precios bastante competitivos. La madera es un material más cálido y ecológico, sin embargo las experiencias con las carpinterías que hemos proyectado han sido negativas debido a las deformaciones producidas con posterioridad a la instalación.
Nov
23
2009
Trámites para llevar a buen fin todo proyectoEscrito por Javier en AD+ arquitectura, tags: trámites construcciónEl Colegio de Arquitectos de Galicia ha publicado una ficha que explica de forma sencilla todos los numerosos trámites, necesarios para llevar a cabo todo el proceso edificatorio una vez que el proyecto se encuentra ejecutado. Consideramos que esta información aclarará numerosas dudas a quien pretenda comenzar la aventura de construirse una vivienda.
Nov
03
2009
Sketchup, potencia y sencillez para el diseño en 3DEscrito por Javier en AD+ arquitectura, Tecnología, tags: 3D, infografía, SketchupYa hacía bastante tiempo que venía escuchado alabanzas hacia este programa de diseño en 3D, sin embargo nunca le había dedicado un mínimo de tiempo para su aprendizaje. Recientemente he instalado la última versión, Google Sketchup 7.0 en castellano, que Google distribuye gratuitamente, y mi grata sorpresa fue descubrir una potente herramienta de diseño con una facilidad asombrosa de manejo y gran rapidez para la creación de modelos 3D. Tras una rápida instalación y gracias a los tutoriales en video que Google propone, descubrí las potentes y sencillas herramientas del programa y en pocos minutos ya estaba realizando un modelo. Con el uso, he comprobado que 2 ó 3 horas son suficientes para realizar el modelado de cualquier vivienda por compleja que esta sea. Como su nombre indica, no se trata de un programa de representación fotorealística, sino más bien de un programa que nos facilita la creación de bocetos, ideales para fase inicial de diseño del proyecto, tanto para el cliente que comprenderá mejor el volumen propuesto, como para el diseñador, que corregirá errores previamente a su presentación. Si lo que pretendemos es generar una imagen fotorealística, más apropiada para las ventas, el proceso sería crear el modelado con este programa y proceder a su renderizado mediante 3D Studio, V-Ray, Kerkythea, ó cualquier otro software especializado. La rapidez, facilidad de manejo y posibilidades que aporta Sketchup han hecho que en poco tiempo se haya convertido en una herramienta indispensable en la fase de diseño de nuestros proyectos. 3D Vivienda unifamiliar, emplazamiento ficticio.
Oct
20
2009
El valor de un buen proyectoEscrito por Miguel en AD+ arquitectura, tags: proyecto, proyecto arquitectónico¿A que parece obvio? La importancia del proyecto como primera de las fases necesarias para llevar a buen puerto la aventura de construir, no parece algo ni siquiera discutible, ya se trate de construir un hospital, un aeropuerto, un parque de bomberos, una granja de visones o, por supuesto, una vivienda. Pues la experiencia profesional pone de manifiesto una y otra vez que, al menos en esta sociedad, no sólo no se le otorga la importancia que debiera sino que en muchas ocasiones, se le reduce a poco más que un mero trámite burocrático, uno más de los infinitos requisitos que la administración exige para poder construir una vivienda. Ni que decir mi opinión al respecto, craso error. Craso error en el inicio de la aventura y por lo tanto aventura avocada irremediablemente al fracaso. El problema de no valorar el proyecto como se merece se traduce en la actitud que se toma ante él, simplificando ¿cuál es el mejor proyecto?, el más barato. Si considero que forma parte del engorroso papeleo y no le reconozco otras virtudes intentaré pagar por él la menor cantidad posible. Razonamiento lógico. Ahora bien, esperar sentado a que entre por la puerta el cliente que sí valora el proyecto, y por tanto el trabajo de arquitecto, que por supuesto también los hay, no me parece que sea la actitud correcta. Al contrario, considero que es parte de nuestro trabajo hacerle ver al cliente su importancia, que si parece obvia, no debería resultar complicado hacerla visible. Por supuesto, entran aquí en juego multitud de factores, la capacidad de convicción y de comunicación por ambas partes, las ganas de escuchar al otro y muchas otras, pero habrá que intentarlo. Creo sinceramente que no hay mejor forma de conseguir que un cliente deje de pensar que el mejor proyecto es el más barato, que mostrarle todas las ventajas que tiene afrontar esa aventura de construir una vivienda, estudiando todas las variables que tienen que ver con su parcela, con sus necesidades, con el entorno, con su forma de vida, con la economía de construcción, con el estudio energético, esto es ni más ni menos lo que significa hacer un proyecto. Se trata de mostrarle como haciendo las cosas de esta manera no sólo se conseguirá un resultado claramente mejor, desde todos los puntos de vista (Integración, funcionalidad, volumen, estética…) sino que además un buen proyecto suele aspirar a la optimización de la construcción, lo que se traduce en una optimización de la economía.
Resumiendo, habrá que conseguir que se deje de considerar que el proyecto no es más que un montón de papeles, de todos es sabido que el papel lo aguanta todo, y se pase a ver como lo que realmente es, el instrumento necesario para el desarrollo de la construcción e imprescindible en la búsqueda del buen resultado final, desde todos los puntos de vista y enfoques que le queramos dar. |













Por esto considero que dedicarle tiempo a la elaboración del proyecto supone una inversión que se materializa en un mejor resultado y esto requiere una maduración y dedicación que por supuesto no se consigue dándole el valor de trámite e intentando conseguirlo en el menor tiempo posible y al precio más barato que se pueda, al contrario, es esta actitud la que, por norma, acaba provocando incrementos de coste, por no haber previsto con antelación, todos los problemas constructivos de cuyo estudio se encarga un buen proyecto.