Posts Tagged “arquitectura sostenible”
Dic
08
2009
Energía solar pasiva, base de una arquitectura sostenibleEscrito por Javier en AD+ arquitectura, Construcción, tags: arquitectura sostenible, energía solar pasivaMotivados por el evidente cambio climático y el incremento del precio de los carburantes fósiles, las sociedades consumistas han comenzado en pequeña medida a preocuparse por lograr una arquitectura más sostenible que respete el medio ambiente y aproveche los recursos naturales sin agotar sus límites de renovación, preservando de este modo los recursos para las futuras generaciones. Después de haber sufrido varias décadas de retroceso con la llegada del “progreso” a la construcción, valores como los condicionantes climáticos y los ecosistemas del entorno en el que se construyen los edificios vuelven a tenerse en cuenta al objeto de obtener el mayor rendimiento con un menor impacto. Se vuelve a priorizar la utilización de la energía solar pasiva en el diseño de las edificaciones. A la hora de realizar el diseño de una edificación, factores como la orientación, la morfología, los materiales a emplear y la ubicación en el terreno nos permitirán aprovechar al máximo los rayos solares para calentar el interior y protegernos de ellos para evitar sobrecalentamientos, permitiendo mantener unas condiciones de bienestar en el interior de los edificios y reducir al el uso de sistemas de climatización tradicionales.
En la vivienda representada hemos proyectado un salón-comedor de doble altura orientado hacia el sur que se corresponde con la zona de disfrute de la parcela. Si bien la disposición de estos grandes ventanales podría convertir el interior de la vivienda en un invernadero con el consiguiente sobrecalentamiento durante la época estival, la disposición de unas económicas lamas de madera en los ventanales superiores permite regular el paso de los rayos solares, evitando soleamiento interior durante los meses de verano y permitiendo el soleamiento en los meses más fríos, sin impedir la visión hacia el exterior. En los ventanales inferiores que facilitan el acceso al exterior, se proyecta una pérgola que cubierta mediante toldos correderos en verano, impide la exposición directa del sol y genera un espacio de sombra exterior, y plegados en invierno permiten la entrada de los rayos solares. Al objeto de evitar el enfriamiento durante la noche se poryectan persianas motorizadas que limitarán la pérdida calorífica debida a la gran superficie acristalada. El empleo del sol como fuente de energía es tan antiguo como la necesidad del ser humano de construir. Tener en cuenta el empleo de la energía solar pasiva durante la fase de proyecto no supondrá incremento en el coste final de la obra y permitirá lograr una vivienda más confortable con un menor gasto energético en sistemas de calefacción.
Oct
02
2009
Termoarcilla, economía y sostenibilidadEscrito por Javier en AD+ arquitectura, Construcción, Tecnología, tags: arquitectura sostenible, bioarquitectura, termoarcillaEn vivienda unifamiliar, habitualmente se proyectan espacios con dimensiones que permiten el empleo de muros portantes como elementos de sustentación, duplicar la estructura supone un incremento de coste que no siempre está justificado. Desde hace tiempo, cuando el diseño nos lo permite, utilizamos fábrica de termoarcilla como elemento portante, a la vez que solventamos la transmisión de las cargas estructurales, incrementamos el aislamiento de la vivienda. Si bien la fábrica de termoarcilla resulta más cara que una tabiquería tradicional de ladrillo, el empleo de una fábrica de ladrillo semimacizo como elemento estructural resulta más caro. La termoarcilla es material cerámico obtenido de la mezcla de arcilla y componentes granulares que se gasifican durante la cocción, proporcionando una porosidad uniforme que mejora sus propiedades. Son muchas las ventajas que se le atribuyen a este material, entre ellas destacan:
Teniendo en cuenta las cualidades térmicas y el proceso de fabricación de la termoarcilla, podemos indicar que su uso racional garantiza la disminución del consumo de recursos naturales, constituyendo un paso hacia la arquitectura sostenible.
Jun
01
2009
Suelo radiante, sistema económico, limpio y saludable, un paso hacia la arquitectura sostenible.Escrito por Javier en AD+ arquitectura, Construcción, Tecnología, tags: arquitectura sostenible, suelo radianteCuando hablamos de suelo radiante, fundamentalmente consideramos dos tipos de instalaciones, la eléctrica, ya sea hilo o folio radiante y la de tubo de agua. El suelo radiante eléctrico lo recomendamos más para pequeños locales ó rehabilitación de vivienda donde estamos limitados en espacio. Si uno de nuestros objetivos es lograr la construcción de vivienda sostenible, consideramos más interesante el empleo de suelo radiante por agua, que teniendo en cuenta que su menor consumo y la posibilidad de empleo de energías renovables nos permitirá amortizar su instalación. Cada vez es mayor el número de nuestros clientes que acaban instalando suelo radiante en sus viviendas. Si bien en algunos casos puntuales no recomendamos su empleo, por lo general nuestro criterio es la instalación de este sistema de transmisión de calor puesto que las ventajas que nos aporta son muy superiores a los inconvenientes que se nos pueden ocurrir, casi todos remediables. Ventajas: Posibilidad de empleo de energías alternativas. Al funcionar con bajas temperaturas nos posibilita el empleo de energía solar o cualquier otra energía renovable que surja en un futuro. Reducción o eliminación de las temperaturas excesivas de paredes y techos, logrando un ahorro de energía en la vivienda. Estética y liberación de espacios en la vivienda. Mayor limpieza de paredes. Los radiadores tradicionales, generan corrientes de aire por convección que acaban ennegreciendo las paredes en la parte superior de los radiadores. El suelo radiante al no generar corrientes de aire por trabajar con bajas temperaturas evita problemas de salud en personas alérgicas o asmáticas al no remover el polvo. Posibilidad de utilización como sistema de enfriamiento en verano, haciendo circular agua fresca en lugar de caliente y evitando que se reseque el ambiente como ocurre en un sistema tradicional de aire acondicionado. Distribución ideal del calor. Teniendo en cuenta que el calor en los pies produce bienestar mientras que a nivel de la cabeza lo contrario, se considera que la calefacción por suelo radiante es la que más se acerca a la distribución ideal de temperaturas. En otros tipos de sistemas de calefacción la temperatura del suelo es inferior a la del techo, provocando una acumulación de calor donde menos se necesita y los conocidos dolores de cabeza por exceso de calor. Distribución uniforme del calor, eliminando las zonas fías o excesivamente calientes y generando una emisión de calor muy uniforme en toda la vivienda. Se trata de una instalación silenciosa al no existir aparatos mecánicos en el interior de la zona habitable de la vivienda. La gran inercia térmica nos permite mantener la zona habitable caliente o fría durante un prolongado periodo de tiempo en caso de producirse un fallo en el sistema, ya sea una avería o un corte de suministro de energía. En cuanto a la seguridad, teniendo en cuenta que se trabaja con temperaturas muy inferiores a los radiadores tradicionales, se evitan quemaduras por contacto con los mismos, así como golpes con las esquinas. Desventajas: El mayor coste inicial de la instalación, supone uno de los factores más determinantes a la hora de descartar este sistema (de 3.000 a 4.000 euros más que un sistema tradicional de radiadores, para una vivienda unifamiliar de dimensiones medias), aunque deberá tenerse en cuenta la amortización con el paso del tiempo, es indudable que de partida supone una mayor inversión. El Incremento del espesor del pavimento puede llegar a ser un problema si contamos con una altura limitada. El incremento de peso que supone el recrecido de mortero puede llegar a ser un problema en las obras de reforma que no han sido calculadas para soportar grandes cargas. La inercia térmica que genera puede desaconsejar el uso de este tipo de calefacción en segundas residencias, en las que se produzca un uso puntual de la instalación (fines de semana). En viviendas de dimensiones muy pequeñas, el empleo de este tipo de sistemas conlleva un tiempo de amortización más elevado, desaconsejándola en algunos casos. No se recomienda la instalación de determinados pavimentos como maderas gruesas, PVC o cualquier pavimento aislante. Existe la falsa creencia de que el suelo radiante produce varices; si consideramos que este tipo de instalación funciona con agua a baja temperatura, (el agua circula por los tubos entre 35 y 45 ºC, el suelo se mantiene entre 20 y 28 ºC y el ambiente entre 18 y 22 ºC) podemos afirmar que la temperatura del suelo no ocasiona ningún prejuicio a nuestro organismo. Quizás alguna instalación de suelo radiante mal ejecutada funcionando a temperaturas muy altas a llevado a difundir dicha creencia. También algunas personas consideran que al ser una instalación enterrada bajo el pavimento, cualquier tipo de avería podría ser catastrófica a la hora de realizar una reparación. Cierto es que todas las instalaciones deberán ser testeadas previamente al tapado de las tuberías, y que de existir alguna fuga sería solventada previamente, con lo cual todas las averías que pudiesen producirse serian fruto de una actuación directa y puntual sobre la tubería, con lo cual estaría localizada. Un factor importante será que la instalación sea realizada por profesionales con experiencia en la realización de este tipo de instalaciones. Por todo ello consideramos que el suelo radiante es un sistema económico, limpio y saludable recomendando su instalación en la mayoría de las viviendas. |


